¡¡Revolucionemos!!
Por: Angie Balaguera Cristancho (11- 10)
Juventud
divino tesoro, ya te vas para no volver cuando quiero llorar no lloro y a veces
lloro sin querer ¿Por qué hoy en días las personas se aferran tanto a la
monotonía, a estudiar o laborar en algo que odiamos, tener como prioridad a los
demás; dejándonos de lado a nosotros mismos; donde las personas filósofas y
pensantes son un peligro bastante notorio para el sistema, para la sociedad;
donde pensar fuera de los limites es ilegal ya que va en contra de sus fundamentos?
Si las
personas piensan mas allá no pueden ser explotadas, si son inteligentes no
pueden ser manipuladas o ser forzadas a una vida mecánica tal cual como educan
a los niños, a la juventud, convirtiéndolos en un robot más para la sociedad.
¡Esto no puede ser! Es preferible morir que ser un esclavo para el sistema.
“El
querer es poder”, querer y desear un sueño tánto sin importar los esfuerzos y
sacrificios que deban tomarse. Porque nada es imposible. “De sueños se vive, de
realidades se aprende”; pero, ¿por qué no
cambiar estas dos situaciones?
Hagamos
de nuestros sueños una realidad, no permitamos nunca que menosprecien nuestra
manera de pensar, nuestros talentos; nuestras capacidades van aún más allá de
lo que puedes creer. ¡Cambiemos el mundo! Salgamos de la opresión, de la
esclavitud, gocemos de la aventura cada vez que venga; ¡no permitamos que pase
y no nos demos cuenta! ¡Guiémonos más
por lo que sentimos de manera irracional e inexplicable; por las mariposas, el
nudo en el estomago y no por lo que pensamos o nos hace pensar la sociedad
podrida de prejuicios en el que vivimos! Haz de cuenta que no hay nadie en el
planeta mas que TÚ, sin padres a los que
hacer sentir orgullosos, sin jefes o profesores a lo que impresionar, sin
amigos con los que aparentar para ser aceptados, sin chicos ni chicas a los que
deslumbrar para gustarles. ! Solo! Para
pensar fuera de los límites, hacer lo que quieras, cuando quieras y de la manera
que quieras, libre de prejuicios, libre del sistema, libre de esos bienes
materiales que no te hacen feliz.
Libre
de tener que trabajar arduamente para comprar cosas innecesarias, cosas
que destruyen nuestra mayor riqueza: el
agua, el aire que respiramos, todo enlazado entre sí. Destruyéndonos a nosotros mismos día a día con algo que según el sistema “es sano”. ¿Es
sano algo que perjudica a nuestro entorno y a nosotros mismos?
Se
supone que somos hombres pensantes pero
parecemos mas bestias sin conciencia ni corazón, destruyendo lo único bueno que
tenemos, bestias que actúan tan frío para permitir que asesinen a niños
indefensos, contaminen nuestro entorno, esclavicen a la juventud, oprimiendo,
discriminando, irrespetando el
pensamiento tan lenta y desapercibidamente, llegando a la pronta extinción.
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